La compañía Inflable está formada por Marçal Bayona y Aleix Melé. Se conocieron estudiando interpretación en el Institut del Teatre de Barcelona y compartieron escenario en la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Después de años de trayectoria conjunta, en 2022 decidieron crear una compañía propia para explorar nuevos lenguajes escénicos y perseguir un sueño muy concreto —levantar una carpa y convertirla en casa.

Inflable trabaja el teatro físico, los títeres y el teatro de objetos desde una mirada multidisciplinar, con especial atención a la luz y el sonido como elementos dramatúrgicos. Viniendo del teatro de texto, les interesa investigar maneras de contar historias sin palabras —o con muy pocas— y desde puntos de vista no convencionales. Cada espectáculo transforma el espacio: cambian la disposición del público, los códigos escénicos y la relación con el espectador, entendiendo cada creación como un nuevo dispositivo.

El corazón del proyecto es su carpa hinchable, un espacio itinerante de 10x7 metros (63 m² interiores) con capacidad para 45 personas. Entrar en ella es entrar directamente en la escena, sin transiciones ni vestíbulos. La carpa permite convertir cualquier lugar —una plaza, un patio de escuela, un pabellón, un solar o un festival— en un teatro. La compañía apuesta así por hacer llegar las artes escénicas a todas partes y para todos los públicos, generando espacios culturales efímeros allí donde se instala.

En 2024 estrenaron MATZALI en la Mostra Igualada, dirigida por Montse Butjosa, una pieza que reflexiona sobre qué ocurre cuando rompemos el ritmo natural de las cosas. Actualmente trabajan en su segunda creación, Un 8, dirigida por Jordi Vilà, que se estrenará en abril de 2026 también en Igualada. Un 8 parte de una historia cercana para construir un encuentro escénico que pone la imaginación en el centro y explora la mirada del niño como motor de juego y descubrimiento.

En cada proyecto amplían el equipo artístico para rodearse de los profesionales idóneos para cada universo. En Inflable reinan la curiosidad, la investigación y la voluntad de hacer equipo. La carpa es su segundo hogar: un teatro ambulante con capacidad para transformar el espacio público en un lugar de encuentro.